Posts Tagged ‘apadrinar a un niño’

Por el día de la madre: regala la experiencia de apadrinar

Lunes, abril 23rd, 2012
Apadrinar a un niño es una experiencia inigualable. La razón principal es que gracias a los programas de apadrinamiento, por menos de 1 euro al día ayudas a un niño que sufre las consecuencias de vivir en un país en vía de desarrollo. Por eso te proponemos regalar a tu madre la experiencia de apadrinar, aquí te explicamos cómo:

 

Apadrinar a un niño es tan especial, que hemos pensado que poder regalar la experiencia de apadrinar a un niño o niña de África o América Latina es el mejor de los regalos. La persona que reciba este regalo solidario, recibirá una caja con la información del niño que apadrinará así como la información necesaria para activar este regalo.

Regalar un apadrinamiento es un regalo doble: porque estarás dando la posibilidad a alguien de ser padrino o madrina de un niño y a ese niño le estarás proporcionando ayuda para su salud, educación y nutrición. Además, quien reciba este regalo recibirá fotos y cartas del niño apadrinado durante todo el tiempo que dure el apadrinamiento. Podrá visitarlo y ver de cerca el impacto de la ayuda que es posible gracias al apadrinamiento.

¿Cómo funciona?

1 – Selecciona una de las dos cajas de experiencia que quieras regalar. El apadrinamiento puede tener una duración de 6 meses o de 1 año, y por supuesto, el padrino o madrina podrá continuar con su apadrinamiento, si así lo desea, una vez pasado este tiempo.

2 – Rellena el formulario del regalo con tus datos para que podamos hacerte llegar la caja a tu domicilio. ¡Y no olvides indicarnos el nombre del futuro padrino o madrina!

3 – Te mandaremos la caja de experiencia y tú podrás entregársela a la persona que desees. El padrino podrá ver dentro la foto del niño o niña al que apadrina y toda la información del proyecto que desarrollamos en su comunidad.

4 – Una vez que el nuevo padrino nos llame para completar sus datos de contacto comenzará a recibir toda la información de su niño apadrinado y podrá disfrutar de esta experiencia única.

Entra en la Web: http://www.regalaunapadrinamiento.es/ y compra ya tú regalo doble.

¡Os enseñamos nuevos deseos que podéis hacer realidad!

Miércoles, enero 18th, 2012

Año nuevo, deseos nuevos. El pasado martes 13 de diciembre pusimos en marcha una iniciativa para ayudar a los niños de las zonas rurales de África y América Latina a través de buenos deseos. Hoy queremos invitaros a enviar y compartir los nuevos deseos con tus amigos, familia o compañeros de trabajo.

Por ejemplo si estás cansado de las típicas felicitaciones de cumpleaños que mejor que mandar:

También hay deseos para aliviar y alegrar la famosa cuesta de enero, porque lo mejor para los momentos difíciles es una sonrisa.

Una de las cosas más difíciles es felicitar a un amigo por su santo. ¿Por qué? Porque siempre se nos olvidan los santos y porque nunca sabemos que decir. Pues tenemos la solución:

 

La forma de hacer realidad los deseos para los niños que más lo necesitan en América Latina y África es enviar REALIDAD al 27070 y donar 1,42 euros con el envío de ese mensaje. Los SMS enviados con los buenos deseos se traducirán en actividades concretas: por ejemplo, con 10 SMS podemos entregar 100 gramos de semillas en Bolivia o una mosquitera en Malí para evitar la transmisión de la malaria.

Puedes mandar estos deseos a las personas que más quieras, pero también puedes descargarte los deseos para ponerlos en tu Facebook, Twiter, etc. Es una forma fácil de ayudarnos a que a muchas personas conozcan: www.hazlorealidad.es

Apadrinando a una niña apoyas su educación, tres historias que lo demuestran

Viernes, diciembre 2nd, 2011
En muchos países, como Bolivia, el abandono escolar es común entre las niñas porque los padres consideran que deben ayudar en las tareas domésticas mientras invierten en la educación de los varones. Gracias al apadrinamiento de las niñas podemos concienciar a las familias de la importancia de su educación y ofrecer el apoyo necesario para que tengan material escolar. Aquí te contamos tres historias de demuestran que es posible ayudar a que muchas niñas no abandonen sus estudios.

Acudir todos los días a la escuela no es un acto sencillo para muchas niñas en Bolivia que quieren continuar sus estudios después de la enseñanza básica. Ellas tienen que caminar durante una o dos horas para llegar a las escuelas más cercanas y no cuentan con el apoyo de sus padres porque no disponen de medios económicos para pagar sus estudios.

Gracias al apadrinamiento de niñas, el personal de World Vision en Bolivia, las motiva para que continúen estudiando y puedan ser protagonistas de su futuro y de los cambios positivos de su comunidad. Nuestros compañeros también trabajan con las familias sensibilizándolas sobre de la importancia de la educación de las niñas y adolescentes y ofreciéndoles apoyo económico para que puedan pagar la escuela de las niñas.

Laura estudia y participa de las actividades de ayuda al desarrollo

Laura tiene 11 años y estudia quinto grado gracias al programa de apadrinamiento de niños que World Vision ha puesto en marcha en su comunidad. Hace unos meses, la escasez de ingresos no permitía a sus padres enviar a Laura a la escuela y prescindir de su ayuda como niña trabajadora. Ahora no solo estudia si no que también es líder del consejo de estudiantes y está especialmente involucrada en el proyecto de desarrollo de su comunidad ayudando a otros niños a escribir y leer las cartas de sus padrinos. Laura estudia en Cochabamba, una ciudad situada a una hora de su comunidad, y está muy feliz con su cambio de vida y sus nuevos compromisos .

Faustina, un rayo de esperanza

Faustina estudia segundo grado en la comunidad de Tarwachapi y vive junto a su abuela Margarita y su hermano Raúl. Su madre falleció en el parto de su hermano y su padre volvió a casarse y los abandonó. Ahora, gracias a que es una niña apadrinada, vive en una casa nueva con todos los muebles necesarios. La abuela Margarita ha podido ampliar su pequeña tienda y obtienen semillas que utilizan para cosechar alimentos gracias a las actividades de agricultura de World Vision en la zona. Ahora Margarita puede mantener a sus nietos y asegurar su estudios.


Máxima, un ejemplo de lucha y superación

Máxima tiene nueve años y dos hermanos, Adela y René, a los que define como sus mejores amigos porque con ellos comparte sus alegrías y tristezas diarias. Hace un mes que fue operada de urgencia por una obstrucción intestinal, pero la recuperación no fue la esperada porque se complicó con una insuficiencia renal. Fue trasladada al hospital de La Paz y, como ella misma explica, allí se aferró a la vida. Ahora Máxima nos explica que la vida para ella es maravillosa porque puede acudir al colegio todos los días junto a sus hermanos.

Gracias a los proyectos de World Vision Internacional estas niñas pueden ir a la escuela y recibir una educación igual que sus hermanos varones.

Tú también puedes ayudar a una niña de Bolivia apadrinando ahora y darle la oportunidad de estudiar.

En Kenia, un dispensario ha cambiado la realidad de las madres

Martes, noviembre 15th, 2011

En 2008, el personal de World Vision en Kenia ayudó a las familias de Nyalunya a construir un dispensario con el objetivo de  reducir la mortalidad infantil y de las madres al momento de dar a luz. Gracias al apadrinamiento de niños, también formamos a mujeres de la comunidad para que sean trabajadoras de salud comunitarias y puedan educar en prácticas de higiene a las familias de su comunidad y prestar atención primaria antes de derivar los enfermos al centro de salud. Aquí te contamos cómo ha mejorado la calidad de vida de las madres gracias a este dispensario.

La comunidad de Nyalunya sabe lo difícil y arriesgado que es tener un centro de salud alejado porque antes de construir el dispensario el centro médico más cercano estaba a 25 kilómetros. Muchas de sus mujeres tenían que dar a luz en zonas rural sin la ayuda trabajadores cualificados, de hecho en la actualidad solo el 44% de los nacimientos en Kenia es asistido por personal cualificado y sin las condiciones médicas óptimas por lo que miles de niñas y mujeres mueran al año por complicaciones en el parto o durante el embarazo.

El dispensario fue creado en 2008 gracias a las donaciones provenientes del apadrinamiento de niños y según asegura Wycliffe Obiero, el encargado clínico del dispensario, este proyecto ayuda a salvar vidas porque gracias a él se ha reducido entre un 40% y un 60% el índice de mortalidad maternal e infantil en Nyalunya .

Entre otros servicios, el dispensario, consta de una unidad de maternidad que está operativa incluso de noche para atender a las mujeres que están de parto en cualquier momento y controlar a los recién nacidos. También tiene un laboratorio que permite hacer pruebas que detectan la tuberculosis, la malaria, el VIH y medir los niveles de hemoglobina, además cuenta con instalaciones necesarias para tratamientos retrovirales a personas que viven con el VIH y el sida. 

La historia de Damaris

Damaris Omega se puso de parto cuando visitaba a su madre en una zona rural de Kenia, ella dio a luz a sus anteriores hijos en un hospital de la ciudad, pero esta vez tuvo que enfrentarse a los riesgos que se exponen las mujeres de las zonas rurales cada día. Tuvo suerte y gracias a la ayuda de una enfermera retirada que vivía en los alrededores, el parto no tuvo complicaciones. Zawadi Charo, otra madre keniata, no ha tenido tanta suerte y ha perdido a tres hijos en partos tradicionales.

Para ayudar a mujeres como Damaris y Zawadi, World Vision forma en materia de salud a mujeres de la comunidad que pueden transmitir sus conocimientos al resto de familias enseñando buenos hábitos sanitarios y hacer una primera evaluación médica para comprobar si necesitan atención en el dispensario o en el hospital más próximo.

Cada vez son más mujeres que recurren al dispensario para dar a luz y continúan con seguimientos posteriores incluso llevan a su hijos a controles médicos y a vacunarles. Si quieres colaborar a seguir reduciendo la mortalidad infantil y maternal en Kenia puedes apadrinar a un niño de África (Ghana o Malí) y ayudar a construir más dispensarios entre otras actividades de salud.

“Yo fui feliz en Ghana. Vi a gente que ama a su gente”

Martes, abril 19th, 2011

A mediados de febrero, la fotógrafa Ángela Martín Retortillo visitó los proyectos de desarrollo que realizamos en Zabzugu, una de las regiones más desfavorecidas de la zona norte de Ghana, y donde trabajamos con las comunidades gracias al apoyo de los padrino.

El viaje introdujo a la fotógrafa en la dura realidad que enfrentan los pobladores de esas comunidades, pero también le mostró cómo el apadrinamiento de niños genera una ayuda integral para todas las familias y cómo viven los niños las visitas de sus padrinos.


¿Cuál fue tu impresión de la realidad que viven los niños del norte de Ghana?

El norte de Ghana, en la región de Zabzsugu ,que bordea con Togo, es una región extremadamente pobre, proclive a todo tipo de inclemencias del tiempo, como sequías e inundaciones. Las mujeres en esa zona tienen una media de seis y siete hijos. Viven en chozas de adobe, normalmente, construidas en círculo, de tal manera que las familias polígamas viven cada una en un conjunto de chozas. Los niños tienen poco acceso a la sanidad, muy pocos están escolarizados, duermen en una esterilla en el suelo, caminan descalzos y visten ropas muy desgastadas. En muchas aldeas no hay pozos de agua potable y los niños caminan largas distancias para llevar agua de un sitio a otro. A pesar de todo eso, tengo que decir que la cantidad abrumadora de niños que venían a saludar en cada lugar que visitábamos era una alegría. Todos querían tocarnos y saludarnos. A pesar de sus condiciones de vida extremadamente difíciles, el formar parte de comunidades con tantos niños favorece en ellos el sentido de pertenencia.

Como fotógrafa has sido testigo de la pobreza en la que viven muchos niños en diferentes partes del mundo ¿Te quedas con algún recuerdo en específico de la realidad de la infancia en Ghana?

En Ghana la naturaleza no es especialmente generosa, así que los problemas de alimentación son graves. Se ven demasiadas barrigas hinchadas (que muestran graves problemas de nutrición). En cualquier caso, los niños son niños en todas partes y a todos les gusta jugar, dar patadas a una pelota o correr. Allí se ven muchas niñas llevando a otros niños más pequeños a sus espaladas, ejerciendo las funciones de ” mamá” desde muy temprano. Por ejemplo, una niña de siete años lleva a la espalda a su hermanito de cuatro. También me llamó la atención  el sentido de respeto a los mayores. En el momento de saludar, muchos no miraban a los ojos, bajan la cabeza. Eso es lo que les enseñan en relación con las personas de más edad a las que se les debe un trato de respeto.

¿Qué opinión te merece el trabajo que realizan nuestros compañeros de World Vision en el terreno?

El personal de World Vision en Ghana me pareció extremadamente profesional y atento. Son personas que conocen muy bien la zona y hacen un trabajo de campo exhaustivo en zonas remotas, a veces de muy difícil acceso. Hicieron que nuestra estancia fuese de lo más agradable, nos facilitaron toda la información que les pedíamos y organizaron toda la logística del viaje.

¿Qué destacarías del trabajo de World Vision en Ghana?

Su forma de entender el apadrinamiento de niños es tan exhaustivo que me gustó sobre todo eso: el acercamiento integral al desarrollo desde el punto de vista de la higiene, salud, educación, etc…

Presenciaste dos encuentros de madrinas con sus niñas apadrinadas ¿Cómo describirías estas visitas?

Fueron muy emocionantes. La familia de la niña apadrinada hacía de la visita un evento especial, limpiaron y recogieron su choza para que estuviera todo impecable. Aunque desde World Vision se indica que no es necesario hacer ningún regalo, las familias ofrecían a los visitantes huevos de gallina y otros productos locales Las despedidas eran siempre tristes. En un momento dado, Mapa, una de las niñas apadrinadas desapareció de nuestra vista y luego nos dimos cuenta de que se había metido en unos coches. ¡Se quería venir con nosotros!

Finalmente, ¿Qué le dirías a quienes leen esta entrevista y deseen colaborar para mejorar el presente y el futuro de los niños de Ghana?

Les animaría a que apadrinen porque es una forma muy gratificante de participar en el desarrollo de una comunidad. Y desde luego si tienen la oportunidad de visitar el país, les animo encarecidamente. Yo fui feliz en Ghana. Vi a gente que ama a su gente. Eso no se da en muchos de los países de la zona

Los niños de Ghana necesitan más padrinos que les ayuden a disfrutar de una mejor calidad de vida ¡Apadrina!

Lee las historias de otros padrinos que también han vivido la satisfacción de conocer a sus niños apadrinados y ver el impacto de su ayuda

Las mujeres ghanesas reciben formación y desarrollan nuevas habilidades para alcanzar la independencia económica

Jueves, abril 7th, 2011

Parte de los proyectos de desarrollo que World Vision realiza con las comunidades en Ghana consiste en impulsar pequeños negocios que activan la economía de las familias y otorgan a la mujer un papel protagonista en este proceso. Aquí te contamos la historia de varias mujeres que cambiaron su vida gracias a los microcréditos.

La mayor del grupo de las mujeres que diseñan telas y tintes es Janet Awusi, una mujer de 55 años con cinco hijos. El trabajo no es ninguna novedad para Janet, lo ha hecho sin descanso durante toda la vida, pero lo que sí es innovador es que ella gestione, junto con otras mujeres de la comunidad, un negocio.

En las zonas rurales de Ghana, como sucede en poblaciones de similares características de otros países africanos,  es tradición que la mujer desempeñe el papel de cuidadora de la casa, que recoga agua y leña y prepare los alimentos.  Por ello, cuando World Vision inició los ciclos de formación para mujeres, Janet no dudó en ser una de las 30 participantes en formarse para impulsar un negocio en el que se fabricasen tintes para telas, jabón o pomadas.

“Tanto mis compañeras como yo le debemos mucho al proyecto de World Vision, gracias a él, podemos aportar algo de dinero a nuestro hogar sin desatender el cuidado de nuestras casas y nuestros hijos”, concluye Mary Nortey, otra de las mujeres veteranas del grupo que ocupa parte de su día en la fabricación de tintes para telas, jabón, pomadas y diseño de telas. Como Janet, cuando Mary era niña no pudo elegir qué quería ser de mayor, así que, siguiendo con la costumbre, se casó y tuvo hijos.

Todas las mujeres que trabajan en la fábrica son madres que ya tenían una ocupación previa: cuidar de la casa y de los hijos. El programa tenía que adaptarse por tanto a sus características, capacitándolas para impulsar negocios cuyo mantenimiento no requiriese de una jornada completa.

“Ahora, puedo pagar la escuela de mis niños”, dice Victoria quien, hasta el momento, no había podido escolarizar a ninguno de sus cuatro hijos porque no podía permitirse las tasas de matriculación. Los menores de los ocho hijos que Kordor Doris ha dado a luz en sus 45 años de vida, no hubiesen podido recibir una educación de calidad de no haber sido por el dinero que obtiene cada mes gracias al negocio en el que ahora trabaja.

Una decisión propia

La fábrica de tintes no sólo es una ocupación y una forma de obtener cierta independencia económica, para muchas de ellas el hecho de impulsar este negocio suponía la primera decisión que habían tomado por sí mismas. Nunca nadie les dio la oportunidad de elegir si querían recibir formación o decidir a qué se querían dedicar. World Vision les brindó el apoyo y la formación suficiente como para que tomasen conciencia de que ser mujer en África no era sinónimo de estar doblegada ante las decisiones de otros.

Trabajan tanto en grupo como de forma individual. “Esto les otorga confianza a cada de una de ellas, se apoyan la una en la otra y hace que su negocio aspire a conseguir mayores ganancias” opina Philomena Cobbina, de World Vision Ghana. Además de la formación, las mujeres recibieron dinero para comprar los materiales necesarios para elaborar estos productos, como una ayuda a la inversión inicial que ellas habían realizado para impulsar su negocio. “De  momento les va muy bien, todo lo que producen se vende fácil, porque son productos de uso diario”, añade Cobbina.   
Estas historias son posibles gracias al apadrinamiento de niños

Gracias a las donaciones y a los apadrinamientos de niños trabajamos para dar formación, no sólo a los niños, sino también a las mujeres. Consideramos que la educación es la base sobre la que debe asentarse cualquier cambio social, por ello, si conseguimos que las mujeres en las comunidades rurales de Ghana obtengan formación con la que puedan conseguir cierta independencia económica estaremos iniciando el camino para que puedan cambiar el rol que durante siglos se han visto obligadas a jugar.

World Vision lanza un importante proyecto de higiene en África del Este

Martes, abril 5th, 2011
El proyecto involucra a las autoridades locales de Kenia, Etiopía, Ruanda y Uganda y pretende mejorar las condiciones higiénicas, tras facilitar el acceso al agua de las comunidades rurales.
 
 
En muchos países del planeta, así como sucedía en gran parte de Europa hace unas cuantas décadas, las comunidades no disponen de un grifo que, al hacer un ligero movimiento de mano, les dé agua limpia. Además de los incomodidad que ello supone, las comunidades que viven con estas carencias, asumen grandes riesgos para su salud relacionados con la ingesta de agua no potable.
Por ese motivo, iniciamos en el este africano un proyecto denominado agua, salud e higiene (WASH, en sus siglas inglesas). El programa es una ambiciosa estrategia que involucra tanto a los gobiernos locales como a las comunidades. El objetivo: facilitar el acceso de los niños y sus familias al agua potable y educar mediante la promoción de una serie de reglas básicas, tales como lavarse las manos, el uso de letrinas, que aseguren una buena higiene.
Según el último informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el 40% de la población africana no tiene acceso a sistemas de saneamiento como letrinas o pozos sépticos. Tampoco cuentan con acceso a agua limpia.“Facilitar el acceso al agua, así como la mejora de su calidad y, en general, de la higiene, ayudará a salvar la vida de millones de niños que mueren por enfermedades causadas por la ingesta de agua no potable. El programa es una intervención crítica con la que World Vision pretende aumentar el bienestar de los niños, y producir un aumento en el porcentaje de niños por debajo de los cinco años con una correcta nutrición, que se encuentren protegidos contra infecciones y enfermedades. “Explica el doctor Charles OWubah, jefe regional de World Vision para África.

Con el programa se beneficiarán alrededor de cuatro millones de personas y se desarrollará en áreas rurales de Etiopía, Kenia, Uganda y Ruanda. “Con la mejora de la higiene y la sanidad, reduciremos la vulnerabilidad de las comunidades. Es inadmisible que siete de cada 10 personas en las áreas donde se desarrollará el proyecto no tengan acceso al agua potable. Hemos presenciado como personas y animales mueren por enfermedades que no se producirían de no ser por la toma de agua no potable, aumentar las migraciones y los conflictos por la falta de agua, principalmente en etapas muy crudas, como las de sequía. “El acceso al agua potable es una necesidad humana básica y vital para vivir”, añadió Owubah.

Con tu colaboración, las comunidades construyen infraestructuras para almacenar y potabilizar el agua. Hemos avanzado mucho, pero necesitamos más para garantizar que el 100% de la población pueda consumir agua limpia y evitar con ello enfermedades que causan muertes fácilmente prevenibles.

1000 padrinos para niños como David

Martes, marzo 29th, 2011

Maxim Huertas y el programa de Ana Rosa se han unido a nuestra campaña para buscar 1.000 padrinos y madrinas para niños como David, un chico boliviano de 12 años apadrinado, que a través de Skype nos cuenta cómo vive y por qué es tan necesario ayudar a niños como él.

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Del 28 de marzo al 1 de abril en el programa de Ana Rosa se transmitirá una vídeoconferencia en la que el colaborador del programa Maxim Huertas conoce y conversa con David, un niño boliviano de 12 años que vive en una de las zonas más pobres de Bolivia: en El Chaco, al sur del país.

En la vídeoconferencia el presentador y el niño entablan una charla en la que David le cuenta a Maxim cómo vive, cuáles son sus necesidades y por qué para él es importante que otros niños y niñas de su región tengan también padrinos y madrinas en España que les den una mano y les ayuden con su educación y salud.

Para apadrinar y unirse a esta campaña solidaria: llamar al 902 030 091 o directamente en este enlace.

Videoconferencia de David

Los 5 mitos de la ayuda humanitaria

Miércoles, marzo 9th, 2011

Ante desastres naturales como el de Haití, muchas organizaciones de ayuda humanitaria se trasladaron al país para ayudar a los supervivientes de la catástrofe. Las imágenes de lo sucedido en Haití dieron la vuelta al mundo y no dejaron indiferente a nadie. Aunque todas las ONGs informamos con la mayor claridad posible sobre los alcances y límites de nuestro trabajo, aún hay muchos mitos alrededor de la ayuda humanitaria que son necesario desterrar. Aquí te contamos cuáles son:

 Mito 1. Ante una emergencia, la ayuda es desordenada, caótica y se realiza al azar.
Tras un desastre, es común leer en los medios de comunicación noticias sobre la llegada masiva de ayuda humanitaria a una ciudad y ninguna, o insuficiente, a  otra, o que una comunidad recibe mucha comida y nada de agua.

Por qué no es cierto: las ONGs con experiencia en ayuda humanitaria coordinan esfuerzos entre ellas y con las autoridades locales para garantizar que la ayuda llegue a todos los supervivientes.

Mito 2. Las Agencias de ayuda humanitaria no son transparentes.

Por qué no es cierto:  De acuerdo con el código de conducta de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, las agencias de ayuda humanitaria son responsables “tanto de aquellos a los que quieren ayudar como de aquellos de quienes aceptan recursos”. En World Vision cumplimos con este estándar de responsabilidad. Nos debemos a los donantes y a los  niños con los que trabajamos, por ello, diseñamos mecanismos para  asegurar el cumplimiento de las altas normas de calidad y responsabilidad.

Mito 3. Las buenas intenciones son suficientes para proveer ayuda durante un desastre.

Los días y semanas después de una catástrofe natural, muchas personas expresan su deseo de ayuydar y viajar a los lugares afectados para hechar una mano. Los periodistas se interesan en cubrir la historia, y durante unos días, esa comunidad es el foco de atención.  Aunque las ONGs suelen necesitar ayuda ante este tipo de eventos, lo cierto es que sobre el terreno las personas más validas son las que tienen formación y experiencia, ya que conocen la lengua local como los procedimientos de actuación ante una emergencia. 

Por lo anterior, ante un desastre de las características de Haití, es mejor realizar donaciones para que las ONGs puedan desplegar a un equipo preparado

Mito 4. Las Agencias de Ayuda humanitaria deben gastar las donaciones tan rápido como sea posible para responder a las necesidades inmediatas.

Por qué no es cierto: si bien es fundamental llevar ayuda de forma inmediata durante los primeros días, cuando de desastres naturales hablamos, se necesitan recursos durante años y las organizaciones de ayuda humanitaria deben estar preparadas para satisfacer las necesidades de la población durante ese tiempo. Esto supone que las ONGs han de planificar muy bien su forma de actuación ante el desastre y distribuir el dinero de los donantes para poder desarrollar un plan de desarrollo a largo plazo. Vivimos en una sociedad en la que todos queremos alcanzar nuestras metas lo más rápido posible, pero en lo referente a la ayuda humanitaria y pese a los grandes esfuerzos que realizan quiénes en el mundo de la solidaridad trabajan, a veces, no es posible.

Mito 5. A mayor dinero, mayor rapidez en la respuesta.

Por qué no es cierto:  el dinero, aunque vital, no es el único recurso que se necesita para ayudar ante un desastre. Por desgracia, las catástrofes naturales y las crisis humanitarias son por sí mismas situaciones de naturaleza compleja y necesitan para su resolución algo más que dinero. No importa cómo de generosos sean los donantes, pues hay algunos factores que pueden retrasar el trabajo tales como el acceso,  la inestabilidad política del país, la pobreza y la falta de coordinación.

A pesar de los desafíos, los resultados son evidentes. Desde mediados de diciembre, World Vision ha construido casi 640 refugios de transición en Haití y sigue construyendo más en el área de Puerto Príncipe, La Gonave y Corail. El objetivo de World Vision para los próximos cinco años es  poner a salvo a más familias, proporcionando más casas en las distintas comunidades y dotando de empleo con programas como cash for work (trabajo comunitario por dinero en efectivo) para que puedan salir adelante cash for work (trabajo comunitario por dinero en efectivo) para que puedan salir adelante.

 

La visita de un padrino consigue ilusionar a toda una comunidad en Malí

Lunes, marzo 7th, 2011

¿Alguna vez has pensado lo que supone para tu niño apadrinado una visita? En Malí, la visita de un padrino es motivo de celebración para toda la comunidad.

“Los miembros de la comunidad vienen a nuestra oficina a decir que realmente aprecian lo que World Vision hace por ellos, porque la organización cuida de los niños como si fuesen sus propios hijos”, dice Enouke Sidibe, director del proyecto de desarrollo Balue. Enouke prefiere trabajar sobre el terreno porque considera que ahí es donde se aprecian los cambios y se puede comprobar cómo, con el avance de los proyectos, el futuro de los niños se plantea mejor.

La ayuda de los padrinos es vital para La ayuda de los padrinos es vital para el desarrollo de los proyectos y programas de ayuda a los más pobres y vulnerables. Además, cuando un padrino decide viajar a la comunidad donde vive el niño que apadrina, toda la comunidad prepara con ilusión la visita.

“El año pasado, una madrina vino a visitar a su niña apadrinada. Yo formaba parte del equipo de World Vision que la acompañó hasta la comunidad de origen, una zona rural, algo alejada, a la que pocas veces llegaban visitas. Cuando llegamos a la comunidad, toda la familia estaba reunida, incluso los abuelos. La madrina reconoció rápidamente a su niña apadrinada y tras el primer abrazo, la niña se puso a bailar. La madrina hizo lo mismo y a los pocos minutos, otros niños que estaban observando la escena también se unieron al baile. Después de un rato, el jefe de policía me comentó que la visita de la madrina había sido un gran evento para la comunidad, para muchos era la primera vez que veían a una persona de tez blanca. En el momento de la despedida, hubo algunas personas que empezaron a llorar, no querían que nos marchásemos. Esta visita, realmente me tocó el corazón” recuerda Enouke.

Las visitas a los apadrinados son una buena oportunidad para construir una relación más fuerte entre el padrino y su niño apadrinado. Cuando Fatoumata Coulibaly recibió la visita de su padrino, todos en su familia se pusieron manos a la obra con los preparativos. “Fatoumata cambió el estilo de su pelo y se pintó los pies y su abuela le hizo un vestido nuevo”, dice Sitan Diarra, madre de Fatoumata.

 Aunque nuestro personal en la región le indica a la familia que no es necesario otorgarles regalos a los visitantes, todos los miembros de la familia quieren darle un obsequio personal a quiénes llegan, para mostrar su profundo agradecimiento por todo lo que hacen por su comunidad. Con menos de un euro al día puedes hacer feliz a muchas personas.

Para saber más:

Todos los proyectos que realiza World Vision en Malí son posibles gracias al apadrinamiento de niños. El proyecto específico de Balue, donde vive Fatoumata, se financia con fondos de padrinos de Francia. Todos los padrinos pueden escribir cartas a sus niños apadrinados y visitarlos. Desde España también es posible apadrinar niños de Malí y ayudar así a los proyectos de Koodogu y Chiwara. ¡Apadrina a un niño de Malí! Estamos seguros que tu también puedes alegrar la vida de una familia apadrinando.