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talla

El estudio antropométrico de la población femenina en España, indica tres morfotipos distintos: diábolo, campana y cilindro, pero casi nadie lo aplica, por lo que ir de compras se ha convertido en toda una aventura.

 

La realidad es que casi la mitad de las mujeres tienen problemas para encontrar su talla, hecho increíble cuando todos nos quejamos de que cada vez se vende menos ropa. Si Ustedes se diesen una vuelta por la zona de Goya en Madrid, y entrasen en cinco tiendas distintas pidiendo la talla M, lo más probable es que encuentren diferencias de hasta 6 u 8 centímetros, por lo que lo más fácil es que nos volvamos a casa como casi siempre, renegando “es que no me vale nada”.

Tenemos un serio problema, pues ni las instituciones han sabido hacer llegar el mensaje de sus estudios adecuadamente a las firmas de ropa, ni la industria está dispuesta a destapar la esencia de su secreto mejor guardado, las características técnicas de sus patrones, uno de los puntos clave para la venta de  moda hasta la talla 60 o incluso la 66.
Regular el tallaje no solo es por motivos comerciales, sino por los problemas psicológicos que acarrean sobre todo a las más jovencitas, que incluso en las tiendas especializadas en moda plus,  el marcaje de la talla puede representar una seria dificultad para la autoestima. “Pero si hace un mes me compré aquí un pantalón de la talla 54 , y ahora solo me vale la 58, ¿tanto he engordado?” Esto es una realidad que las tiendas van solventando como pueden gracias a su profesionalidad y a que conocen los patrones de sus proveedores más habituales al dedillo.
Ya se lanzó a bombo y platillo el estudio antropométrico de la población española, pero a mí me gustaría saber donde está, porque yo esta mañana de domingo de primero de mes me ha pasado por El Corte Inglés y me he vuelto a casa de vacío, como casi siempre.