
“Con el amor corres un peligro terrible. A mi hija le aconsejo que proteja de la razón sus sentimientos”.
Alexia Salas
La bossa nova no sería lo mismo sin Toquinho, compositor e intérprete brasileño, capaz de embelesar agarrado a una guitarra susurrando cualquiera de sus más de 300 composiciones. En el 50 aniversario de la bossa nova, este cantante universal grabó uno de los discos clásicos del género, La Fusa, junto al poeta Vinicius de Moraes y María Creuza. En 11 años, el guitarrista brasileño dio con el poeta más de mil conciertos, grabó 25 discos y crearon juntos unas 120 canciones, algunas de una belleza eterna. Quizá por eso, cuando habla parece componer nuevos versos musicados.
MM. Una de las cualidades de la bossa nova es la capacidad de seducir ¿cómo se conserva ese don pasados los cincuenta?
T. Todos tienen capacidad de seducir. A mí me gusta el juego de la seducción, sin ella la vida se queda en blanco y negro. No es sólo seducir a una mujer, sino tener la magia. Sacar el humor, tener fascinación.
MM. ¿Le afecta lo que pasa en el mundo?
T. Siempre trato de estar informado, sin mucha emoción, porque el mundo realmente fue mucho peor de lo que es. Lo que los hombres mataron, torturaron.
MM. Parece un optimista confeso
T. No. Soy fatalista. Veo las cosas como son. Creo que el planeta no tiene una previsión muy sana. Podríamos, quizá con voluntad, lograr la paz mundial, aunque no veo al hombre como un ser pacífico. Me gustaría un mundo distinto.
MM. ¿Cómo ve su país después de los primeros años de Lula?
T. Mi país tiene de todo, primer, segundo, tercer y cuarto mundo, todo mezclado. Tiene cosas hermosas, orgullo y vergüenza. En los primeros años Lula no tuvo muchos problemas, tuvo mucha suerte, pero no sé si la corrupción creció de forma horrible o que los medios de comunicación y la Policía están más equipados para descubrirla. Hay una corrupción brutal en Brasil y no se hace mucho para pararla. Lula es amigo personal y sé que es difícil gobernar porque hay muchos Brasil. Yo me siento turista donde voy. Es un pueblo muy bueno.
MM. ¿Qué le produce indignación y rabia?
T. El hambre. No puedo entender cómo gastan y roban tanta plata y la gente pasa hambre. Se roba mucha plata en Brasil. Es mi gran indignación con los gobernantes mundiales. No hacen nada. Sólo cosas paliativas.
MM. Algo le producirá toda esa ternura que luego derrocha…
T. Sí. El ser humano. En el fondo somos personas desprotegidas, el único animal que sabe su muerte.























