20110707114549-965_300x250
OSP_microespacio-PV12

edith11

 

Constancia, amor, respeto y compromiso, las fórmulas de Edith Salazar para tener éxito contigo misma.

 

 

Edith Salazar es una artista sólida y completa. Cantante, pianista, compositora, directora musical… pero es en la pedagogía musical dónde ha conseguido llegar al gran público. Venezolana de nacimiento, se siente más española, y aquí ha encontrado el éxito tras una larga carrera musical.

P: Tus raíces son clásicas, ¿qué música te ha influido más?

R: Fui formada en el clásico, estudié canto, piano, dirección de coro, armonía, solfeo…, pues todo lo que se estudia en un conservatorio, canté hasta en corales clásicas , pero luego descubrí el pop, el jazz… y cuando una descubre la música moderna deja de ser la misma, hay un cambio radical en mi vida, a los trece, catorce años, descubrí el pop, el rock y el jazz, y he ido como fusionando, soy amante también de la música brasileña, étnica, el flamenco… Hoy en día todo lo que se llama música me gusta, toda la música que me emociona no me la niego.

P: ¿Por qué elegiste venir a España, crees que había más posibilidades?
R: No, me enamoré de España. Es un país en el que siempre me sentí muy a gusto, vine desde muy pequeña, mi madre me trajo a los 9 años, luego a los 11, luego a los 14, y a los 17 mi madre me regaló un viaje, fueron unas de las vacaciones más bonitas y más inolvidables. En este viaje decidí que algún día volvería para quedarme, y así fue; me vine por seis meses, y mira, acabo de cumplir 22 años en este país.

P: ¿Encuentras diferencias entre los problemas de las mujeres españolas respecto a las venezolanas?
R: Yo creo que la mujer tiene que luchar mucho para ser reconocida, y eso no tiene que ver nada con los países. Es una cuestión histórica; parece ser que la mujer llegó más tarde que el hombre a todos los sitios, pero yo creo que la mujer está demostrando muchas cosas… A mí lo que me preocupa no es que la mujer tenga oportunidades, a mí lo que más me preocupa es la violencia contra la mujer.

P: ¿Cuál es el secreto de tu ímpetu para acometer todos los proyectos que te propones?
R: La mayoría están relacionados con la música, que es lo que más amo, para lo que estoy formada, lo que mejor hago y para lo que creo que nací. El verdadero talento que tengo es para la música,  tengo un compromiso con mi arte y mi profesión, y mucha dedicación, disciplina y amor. Yo le pongo esas tres cosas a todo lo que hago.

P: Estamos en un buen momento para las voces femeninas ¿Crees que han avanzado las condiciones de igualdad para la mujer en el mundo de la música, y qué camino nos queda por recorrer?
R: Nos queda todavía, por ejemplo, la mujer a nivel vocal ha sido siempre vista como cantante pero sin formación musical. Hoy por hoy, hay cada vez más chicas que se forman y que tocan instrumentos. Me gustaría ver más mujeres músicos, que no sean simplemente cantantes, aun cuando yo considero la voz como un instrumento, pero me gusta ver una mujer que está formada, que puede hablar en el mismo lenguaje que los músicos. Que domina un instrumento, que sabe leer y escribir música, que puede dirigir una orquesta. Pero ahí tenemos que poner también de nuestra parte, tenemos que ser más trabajadoras, más estudiosas, más consecuentes, más disciplinadas.

P: Janis Joplin, Edith Piaf, Billie Holliday, Patti Smith, Chavela Vargas o Whitney Huston, voces únicas que han andado por el filo de la navaja, en algunos casos sin retorno, ¿piensas que vivir de “el lado salvaje o canalla”, como dicen Lou Reed o Sabina, puede ser un estimulo en la vida de un artista?
R: Un estímulo pueden ser muchas cosas, y de lo que verdaderamente creo que uno sale bien parado es cuando llegas a una situación límite, o tocas el lado oscuro de la vida, y sales renovado, positivizado, sales con nuevas energías de una situación que puede haber sido negativa.
Creo profundamente en la regeneración del ser humano, y en el caso de los artistas, somos gente muy sensible, peligrosamente sensible, y muy transgresores de las normas.
Eso nos lleva muchas veces a profundizar en “la vida al límite”. Pero claro, el verdadero desarrollo, evolución, madurez e inteligencia, más que para un artista, para el ser humano, es salir ileso y airoso de las situaciones en las que uno mismo se meta.

P: En tu disco de boleros, “cartas de amor y desamor”, vemos tres títulos firmados por ti: “Asesinato”, “La hierba de la eternidad” y “Muy dentro”, canciones con aires melancólicos. La tristeza, el dolor… ¿pueden atraer la fuente de inspiración fundamental para la creación?
R: Creo que todo lo que sean emociones inspiran a un artista, inspira la tristeza, pero también inspira la alegría, el amor, la nostalgia…

P: ¿Hasta qué punto un artista ha de sacrificar la vida personal por llegar a cumplir sus expectativas?
R: Hay que ser muy inteligente y saber lo que estás buscando, por que muchas veces solo buscamos triunfo, popularidad, éxito. Pero para mi el éxito es estar vivo, tener una familia que me quiere. Para mí el éxito es tener amigos solidarios y consecuentes, es vivir de lo que soy. Aunque no venda millones de copias, vivir de lo que me gusta es un verdadero privilegio. Entonces hay que ser muy inteligente para saber compaginar tu vida personal con tu vida laboral; creo que en ningún caso, la vida personal tiene que estar en un segundo plano. Primero somos seres humanos, y después somos artistas.

P: ¿Qué aporta la experiencia y el rodaje tan extenso como el tuyo a un artista?
R: Una de las cosas que me avalan es mi currículum, pero cuanto más cosas hago y más conocimientos tengo, más me doy cuenta de que tengo que seguir evolucionando. Tengo que seguir mi desarrollo y mi crecimiento, ahora estoy más encaminada hacia mi crecimiento personal, la búsqueda espiritual.

P: ¿Cómo llegaste a O.T.?
R: Me llamaron por mi currículum

P: ¿Cómo te ha influido la presión mediática?
R: Yo hago una lectura completamente positiva. Quizás si me hubiera tocado vivirlo hace quince o veinte años, mi respuesta hubiera sido más inmadura pero todo esto me ha pillado después de un proceso vital, personal, existencial y profesional. Ya tenía una andadura que me ha permitido ver las cosas con los pies en la tierra, más serenamente, “no se me ido la bola”, como podría haber sido si me hubiera ocurrido más joven.
Y prefiero que haya sido así, por que todo tiene su tempo.

P: Has trabajado con un elenco incomparable de profesionales: como profesora de Alejandro Sanz, Jesús Enrique, Ella Baila Sola, compositora de espectáculos y dirigiendo la orquestación del “Amor Brujo”.
¿Te ha sido más difícil trabajar con profesionales de primera línea que en OT?, ¿puedes contar alguna anécdota?

R: Trabajar con profesionales siempre es positivo, pago por trabajar con profesionales.
Muchas veces me ha tocado trabajar con gente no tan profesional, que están empezando pero que tienen mucha dedicación, mucho respeto, esmero y mucha educación.
Entonces se compensa el tiempo que llevas en esto si tienes una buena disposición, si eres un ser comprometido y responsable. A mi me gusta la gente responsable, la gente puntual, la gente que cumple con su trabajo.
Como anécdota puedo hablaros por ejemplo de Alejandro Sanz. Tuve la suerte de darle clases al principio de su carrera, fue algo muy bonito.
Su primer gran concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid en el que preparé a él y a sus coristas, estuve acompañándolo desde el camerino, y después vi como un artista joven sale al escenario y se va creciendo. Estaba lleno el lugar, y había un árbol de navidad donde todas las fans llevaban un regalito. Cuando vimos que el árbol de navidad estaba tapado por los regalos, en ese momento nos dimos cuenta que había nacido una estrella.
Él tenía nervios, como cualquier artista que se precie, y me gustó mucho verle enfrentarse a esa situación, y claro, ahora haciendo una retrospectiva desde el presente me satisface y enorgullece mucho haber trabajado con él.

P: ¿Es necesario ser clara y dura con tus alumnos?
R: Principalmente hay que ser honesto, y hay que decir las cosas para que se entiendan, pero siempre con respeto, educación y cariño.

P: El verdadero artista ¿nace o se hace?
R: Creo que un artista nace, y se desarrolla con el tiempo.

P: Mujer Magnolia es una publicación que va dirigida a una mujer que se sale de los patrones prefijados de delgadez pueril, y se acerca más a una mujer mediterránea con curvas, ¿hasta qué punto crees que en el mundo de la música se pueden franquear esos estereotipos de cuerpos talla 36 ó 38?
R: Hoy en día los estereotipos están más marcados, y las chicas jóvenes se fijan en las muy delgadas. Hay que ser muy auténtico y tener mucha personalidad para mantenerte, sobre todo sin sufrir por unos kilos de más. Yo recomiendo a una persona que no sea feliz con su cuerpo que adelgace. Ahora, si tú puedes llevar tu vida, tu trabajo, tu amor, con el peso que tengas… yo creo que la belleza es interior, pero no por que yo sea gordita, es que creo profundamente en eso, y creo que una persona fea puede ser muy bella, y al revés.

P: ¿ Crees que la oferta de moda existente es incompleta en este sentido?
R: Cada vez hay más oferta, estoy contenta por que hace unos años no encontrabas nada, yo me iba siempre a otros países a vestirme, compraba en Estados Unidos e Inglaterra por que no había nada, la oferta era siempre “esas batas”, vestidos de “señoronas”, y si tú tienes un aspecto jovial y moderno, ¿por qué no te lo vas a poder poner por los kilos?, creo que cada vez hay más opciones para todo tipo de personas.
Mi novio me dice que soy la más guapa, le encantan mis curvas, hay gustos para todo.

P: ¿Qué tipo de prendas te gustan más, y dónde sueles vestirte?
R: Yo soy muy moderna, busco ropa que me haga sexy, no me gusta tener que ocultar nada como si fuera una tapadera, me gusta que se me vea el escote, los senos pronunciados ,marcar culete, sentirme guapa, me gusta mucho sentirme sexy.
Kanak es una firma que me ha ayudado y me ha regalado ropa, y estoy muy agradecida. firmas como Elena Miró o Marina Rinaldi me parecen más inaccesibles por precio.

P: ¿Qué dirías a toda la gente que empieza y que te toma como modelo a seguir?
R: No me gusta ser ejemplo de nada por que soy un ser humano bastante imperfecto, pero sí hay cosas que me han funcionado. Una de ellas es la constancia, otra es el amor por lo que hago, y el respeto por la gente que sabe más que yo, por los profesionales que me rodean, y el compromiso que tengo. Animo a la gente a seguir esos patrones.