La globalización ha revolucionado los sistemas de producción, distribución y venta del sector textil, arrinconando la costura artesanal con la que muchos crecimos. No hace tanto tiempo que muchos términos lingüísticos de la aguja y el dedal eran populares, fiel reflejo puede ser aquella letra de canción infantil, “tengo una muñeca vestida de azul, con su camisita y su canesú”. El canesú todavía podría considerarse una pregunta facilona en programas como “Atrapa un millón” , pero si hablamos de un brocado o un cheviot se reduciría el porcentaje de aciertos. Pongamos a prueba nuestra memoria realizando una visita a las trastiendas de la moda.